Revista Ingenieros 2026

Inicio / Entrevista / Entrevista: Martín Arrau, ministro de Obras Públicas
Entrevista

Entrevista: Martín Arrau, ministro de Obras Públicas

Revista Ingenieros 12 mayo 2026

“La ingeniería chilena debe volver a estar al centro del desarrollo del país. No solo ejecutando proyectos, sino participando en la definición de soluciones, innovación y planificación de largo plazo. Necesitamos más ingeniería en la toma de decisiones públicas”.

En esta edición conversamos con Martín Arrau, recientemente nombrado ministro de Obras Públicas del actual gobierno de José Antonio Kast, en un momento clave para la infraestructura del país. Ingeniero y con trayectoria en gestión pública, asume el desafío de reordenar prioridades y acelerar la ejecución de proyectos estratégicos.

Chile enfrenta desafíos relevantes en infraestructura para el desarrollo, la productividad y la integración territorial. ¿Cuál es su visión del rol del Ministerio de Obras Públicas en el desarrollo del país durante los próximos años?

Chile debe dejar de medir su obra pública por su tamaño, su costo, el corte de cinta o su impacto visual. Su importancia se debe medir por cuánto mejora la vida cotidiana de las personas y sus proyectos de vida y por cuánto suma cada obra a ese proyecto común que llamamos Chile. La pregunta correcta qué debemos hacernos todos, es qué obras son más necesarias en estos sentidos.

Preferimos terminar los hospitales que faltan antes que anunciar uno nuevo. No se trata solo de construir, sino de habilitar oportunidades: empleo, integración, acceso a servicios y crecimiento. En los próximos años, nuestro rol es recuperar orden, priorización y capacidad de ejecución, para que la infraestructura vuelva a ser un motor real del desarrollo y no una promesa

Si tuviera que definir tres prioridades estratégicas para su gestión en el MOP, ¿cuáles serían y qué impacto espera que tengan en el crecimiento y la calidad de vida de las personas?

A inicios del siglo XX el lema del primer plan general de obras del Ministerio era “no abandonar lo útil por lo grandioso”. Ese principio sigue vigente. Sobre esa base, tenemos cinco prioridades:


a. Urgencias nacionales: empleo, seguridad, soberanía y aceleración de 19 hospitales.


b. 70 obras prioritarias por inversiones de USd $28.095 millones que al 2030 generarán alrededor de 200.000 empleos. Ahí están la Orbital Norponiente, la segunda concesión Ruta 68, el Puente Chacao, la segunda concesión Ruta 5 Collipulli–Temuco, el Túnel Lo Ruiz, un plan carcelario completo. Son obras que un camionero de Temuco, una productora de Talca o una familia que viaja de Santiago a la costa usan todas las semanas.


c. La soberanía no se declara, se construye. Es pavimentar la Ruta 7 en Aysén para que unafamilia de Cochrane no tenga que viajar 200 km por camino de tierra para que sus hijos lleguen al colegio o al hospital. Dentro de las 70obras prioritarias está la pavimentación Cerro Castillo-Cochrane, sobre la que anunciaremos un cronograma concreto en las próximas semanas. Soberanía son también las 20 mil nuevas plazas del plan carcelario y la zanja fronteriza que limita fuertemente el paso ilegal. Y es asegurar el agua en el norte. La próxima década es la década de la desalación en Chile. Lo que nació por una necesidad hoy puede convertirse en política nacional y la aprobación de la Ley de Desalación abre una oportunidad y un deber del MOP para impulsar una industria que será estratégica en los próximos años.

d. Acelerar ejecución: terminar con retrasos del Hospital El Salvador y del Instituto Nacional Geriátrico. También el By Pass de Castro y el Puente Chacao, para que un vecino de Chiloé que hoy tiene que tomar transbordador para una consulta médica.


e. En red vial, recuperar el valor de lo simple: conservar los 61 mil kilómetros de red vial rural, que hoy tienen más de 10 mil kilómetros abandonados por la falta de contratos de mantención. Piense en un productor apícola de La Araucanía que no puede sacar su cosecha porque el camino rural se deshizo: arreglar eso es empleo y es dignidad.

En los primeros 100 días de gestión, ¿qué decisiones concretas espera tomar en el MOP y qué resultados
tangibles le gustaría poder mostrar antes de finalizar el primer año?


Nuestro trabajo comenzó hace 5 meses. Levantando un diagnóstico, definiendo prioridades, conformando equipo y recorriendo Chile. Primero en campaña, luego desde la OPE y finalmente instalados, pero ejecutando desde el primer día, junto al Subsecretario Nicolás Balmaceda.

En estos primeros 100 días, además de todo lo señalado, estarán recorridas todas las regiones del país, priorizadas las obras más relevantes en todo Chile, ordenada la cartera de inversiones y varias señales claras de certeza a la industria. Seguirá trabajando un equipo de facilitación regulatoria y una fuerza de tarea de compliance que sumamos al equipo. Estarán anunciados los planes de conectividad y soberanía en nuestra zona austral y muy avanzados los trabajos fronterizos. Todo lo planificado para el MOP.

Y a esto sumamos un sello cultural, de reivindicar el trabajo duro, de partir temprano y terminar tarde, de reivindicar las decisiones difíciles, pero buenas para Chile, y dejar de postergar por cálculos ajenos al bien común.

“No se trata solo de construir, sino de habilitar oportunidades: empleo, integración, acceso a servicios y crecimiento. En los próximos años, nuestro rol es recuperar orden, priorización y capacidad de ejecución, para que la infraestructura vuelva a ser un motor real del desarrollo y no una promesa que se dilata” .

¿Qué criterios utilizará para priorizar entre mantención de infraestructura, seguridad vial, pavimentación rural y nuevas rutas?

Acá nuevamente vamos a priorizar con un criterio simple: qué obra es más necesaria y urgente para más personas. Eso pone al centro la mantención, la seguridad vial y la conectividad rural, antes que proyectos de alto impacto visual pero menor impacto social.
En material vial y de conectividad, tal como dijimos, debemos recuperar el valor de lo simple y el largo plazo.


¿De qué forma se medirá el impacto territorial y productivo de esas decisiones?

El impacto se medirá en variables concretas: tiempos de traslado, acceso a servicios, actividad económica habilitada y número de personas beneficiadas. Menos foco en el tamaño de la obra y más en su utilidad.
 Pensando en productividad, integración territorial y calidad de vida, ¿cuáles cree que podrían ser las obras o programas emblemáticos de su gestión?

Vamos a anunciar muy pronto novedades históricas en la Carretera Austral, hay un plan de infraestructura para la seguridad, con especial foco en materia carcelaria, también daremos pronto los detalles. Y la seguridad hídrica es igualmente un eje, una prioridad para nuestro ministerio. En paralelo, avanzaremos en el listado de obras prioritarias en todo el país, para la productividad, la reactivación económica y la creación de empleo, que van a mejorar la calidad de vida de las personas. Este plan busca agilizar la permisología y reducir plazos.


El sistema de concesiones ha sido una herramienta clave para el desarrollo de infraestructura en Chile. ¿Qué proyectos concesionados considera prioritarios impulsar durante su gestión y qué cambios introduciría para mejorar los procesos de licitación, adjudicación y ejecución?


En los próximos días vamos a anunciar el plan penitenciario más grande de Chile para habilitar 20 mil nuevas plazas. Además estamos agilizando 19 hospitales a lo largo de Chile, a través, de la Dirección General de Concesiones como mandatario del Ministerio de Salud, se está licitando y ejecutando por un monto de USD 2,3 mil millones. Los nuevos centros de salud estarán ubicados en las regiones de Coquimbo, Metropolitana, Maule, Biobío, Los Ríos, y Los Lagos.

Chile ha pagado caro no defender a tiempo los modelos de desarrollo que lo han hecho crecer. No se defendió a tiempo la educación particular subvencionada o el sistema mixto de salud. No vamos a cometer ese error con el sistema de concesiones, que ha sido clave para el país y ha permitido cerrar brechas de infraestructura que de otra forma habrían tomado décadas.

¿Qué tema relevante para el futuro de la infraestructura en Chile cree que no se está discutiendo lo suficiente y que debiera estar en el centro del debate público?

Un tema poco atractivo para los flashes, pero esencial para la proyección de mediano y largo plazo, es fortalecer la institucionalidad y la planificación estratégica de la infraestructura que desarrolla el país. No pensar solo en metros cuadrados de hospitales, sino en camas efectivamente disponibles, en infraestructura que permita una atención de salud más oportuna y digna. No seguir privilegiando obras sobredimensionadas o de bajo uso, mientras en muchos lugares de Chile nuestros Carabineros siguen trabajando en retenes deteriorados y precarios. Al día de hoy, la priorización argumentada respecto de la obra en Chile es una materia al debe. Estamos trabajando para cambiar esto y priorizar de manera estratégica con criterios claros y medibles.

← Volver a Entrevista